Van estrellas de lo sobrio a lo extravagante
Como suele ocurrir en ceremonias de este tipo, el espectáculo comienza desde la alfombra roja, y la 22 entrega del Premio Lo Nuestro no fue la excepción, gracias a famosas como Paulina Rubio, Thalía, Jacqueline Bracamontes y Ana Bárbara. Las cuatro mexicanas apostaron por vestidos de diseñador para acudir al evento, celebrado el pasado 18 de febrero en la American Airlines Arena de Miami.
Sin embargo, no todas lucieron tan espectaculares como en otras ocasiones.
En el caso de “La Chica Dorada”, eligió un modelo de Rafael Cennamo que Toni Collette ya había lucido, el mes pasado, durante la entrega de los SAG Awards. Lo que es peor: según una encuesta en el sitio especializado en moda redcarpetfashionawards. com, 70 por ciento de 900 personas opinaron que a la actriz estadounidense se le veía mejor.
Thalía apostó por un diseño de Armani demasiado sobrio (eso sí, con 150 mil dólares en diamantes en anillos, gargantilla y pulsera), mientras que Jacky recurrió al talento del venezolano Nicolás Felizola para lucir muy elegante.
En cuanto a Ana Bárbara, quien fungió como conductora en la ceremonia organizada por la cadena Univisión, logró robar cámara con su vestido rojo de cauda creado por David Salomon.
Pero si de llamar la atención se trata, quienes consiguieron mención honorífica fueron Niurka, con un estrafalario traje blanco, y Jenni Rivera con un atuendo floreado cuyo escote dejaba poco a la imaginación.